Mis primeras incursiones en el mundo del retrato, desde 1999 y hasta el año 2004, pretenden realizar un análisis del valor sensitivo de la individualidad, de la diferencia y de sus múltiples perfiles. Son tentativas de desvelar el interior desde el exterior: “dentro por fuera”.
Con buena parte de mis trabajos más recientes, tras un proceso de indagación e introspección, abro una etapa de gran conexión entre mi estado personal y mi desarrollo creativo. Propongo reflexiones sobre el devenir del ser humano (“Alas de Acero”) o planteo interrogaciones sobre la propia identidad en límites espacio-temporales (como las series “Mujer Pájaro”, “El bosque encantado”, “Enmanuelle” o “El ángel caído” y la pieza de arte objetual “La burbuja de las sensaciones”). En la colección: LAS MUJERES QUE ME HABITAN, de la que forman parte las series de autorretrato “Marlén”, “Océanos”, “Alas de acero”, “La Dama del Alba”, "Renée" y “Omara” indago en el territorio de lo íntimo, a la búsqueda del conocimiento de mi(s) yo(s). En ellas mi propio cuerpo es un medio para la reflexión y el autoconocimiento, transfigurando un lugar común (mi casa) o forma común (mi cuerpo) hasta obtener una imagen con carácter atemporal y universal: “fuera por dentro”.

